Logrando tus objetivos: la paciencia lo es todo

Llega un día en que te propones un nuevo objetivo (un nuevo trabajo, un cambio de alimentación, hacer ejercicio…). Algo realmente motivador para ti y que sabes que debes ponerle atención plena para conseguirlo, a pesar de los contratiempos y adversidades que puedas encontrar.


Marcarnos nuevos objetivos, nos mueve y nos ayuda a nuestro bienestar mental. Dejamos la apatía y la pérdida de ilusión a un lado. Cuando no tenemos objetivos podemos entrar en un estado depresivo y de crisis existencial con nosotros mismos.

Los objetivos deben ser realistas, específicos, alcanzables y deben lograrse en un tiempo determinado.


Para sentirnos motivados en el camino, podemos hacer una lista con las cosas positivas que conseguiremos al alcanzarlos, y colgarla en un sitio visible para poder leerla cada día.

Pero lo que hará que lo consigas es la PACIENCIA. Muchas personas creen que tener paciencia es esperar y, por tanto no hacer nada, pero no es cierto, tener paciencia, precisa de muchas habilidades emocionales, no sólo en quedarse quieto.

Somos animales racionales, pero con cierta impulsividad, que aunque nos mueve en la vida, nos bloquea a veces.




Cuando tenemos un largo camino para conseguir lo que más deseamos, el ser impulsivos no nos ayuda, ya que en esas dificultades nuestro impulso no nos dejará avanzar, ni pensar con claridad, sino más bien, tirar la toalla.

La paciencia nos ayudará a calmarnos, a tener ese espacio para pensar con claridad, desde la racionalidad y no desde el impulso. Nos llevará al equilibrio interno. Pero conseguir esta paciencia, no es fácil, se debe cultivar.


Cuando nacemos y somos niños, las cosas las queremos ya y acabamos llorando y enfadados cuando no lo conseguimos, pero cuando maduramos, el esperar unos segundos antes de actuar, cambia el resultado.

Con esta habilidad no se nace, sino que se entrena y uno de los mejores ejercicios es la respiración.


Cuando sientas ese impulso en el momento crítico que te haga tirar la toalla o actuar de una manera que te traiga consecuencias no muy positivas, RESPIRA, inhala profundamente y exhala lentamente, al hacerlo varias veces, ese impulso cederá, se hará más débil y tu mente se volverá a focalizar en el camino adecuado.


En momentos en los que decidimos cambiar de hábitos, salir de nuestra zona de confort, sobretodo en los alimentarios, nos llega la gran pesadilla, LA ANSIEDAD, con la ansiedad nos vienen esas vocecitas del demonio que habitan en nuestra mente, en las que nos volvemos impulsivos, no racionales y nos mentimos a nosotros mismos con un “no pasa nada”, pero luego nos lleva a la frustración, a la depresión, nos entran ganas de tirar la toalla y volver a nuestros antiguos malos hábitos.


Si tenemos esa paciencia y respiramos, podremos llegar a pensar con claridad y delante de esa ansiedad, podremos optar por una opción sana para nuestra mente, o para poder pedir ayuda. El sentir que lo has conseguido superar, te hará más fuerte.


Por ello es tan importante unir el yoga, la meditación y los cambios porque nos ayudará a ser paciente, positivos y conseguir los objetivos con éxito.


#yoga #meditación #cambios #paciencia #lapaciencialoestodo #marcandoobjetivos #objetivos #motivación #consejos #consejosparaconseguirobjetivos


2 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Sígueme

  • Pinterest
  • Facebook icono social
  • Instagram

 ​© 2020 Imma Pascual | Creado por Loved Brands | Política de privacidad